El arte de ser un buen anfitrión
Desde pequeña ya me gustaba asistir a las cenas que organizaban mis padres para sus amigos. Le ayudaba a colocar la mesa y me gustaba saber el menú y postres que habían escogido para la ocasión. Mientras cenaban escuchaba tras la puerta su conversación. Lo que más me gustaba era ver a mi madre sacar de la vitrina sus mejores vajillas y cristalerías, era un día diferente.
Me consideran una gran anfitriona en las celebraciones que organizo, siempre me ha encantado decorar y cambiar los muebles de casa y las distintas decoraciones. En verano es cuando me gusta más organizar ya que hay una gran variedad de opciones para montar un rincón y una mesa especial.
El arte de ser anfitrión requiere habilidades sociales, saber relacionarse, hacer sentir cómodos a los invitados y de brindarles lo mejor de nosotros, para mi los invitados son las estrellas. Se puede decir que un anfitrión ha realizado un trabajo impecable cuando logra que sus invitados disfruten y pasen un momento inolvidable.
Saber ser un buen anfitrión es muy importante.
Cualquier excusa es buena para reunirnos con nuestros amigos y familia. Las relaciones sociales son muy importantes y beneficiosas para tener una buena ‘salud’ emocional.
By Laura